Presidenta del PS ADVIERTE a Kast: «Si no APOYAN a Bachelet habrá CONSECUENCIAS»

Vodanovic subrayó además que la exjefa de Estado cuenta con un amplio reconocimiento en el escenario global, especialmente por su labor como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y por su rol en distintas instancias multilaterales. A su juicio, su experiencia y legitimidad internacional la convierten en una figura con capacidad para encabezar una institución que enfrenta importantes desafíos globales, como los conflictos armados, las crisis humanitarias y el fortalecimiento del multilateralismo.
En esa misma línea, la presidenta del Partido Socialista afirmó que la postulación de Bachelet no debe verse como un esfuerzo aislado, sino como una candidatura respaldada por distintos sectores y países de América Latina, lo que, a su juicio, refuerza la relevancia regional de su eventual nominación. Según planteó, este tipo de apoyos demuestra que la figura de la exmandataria trasciende las fronteras nacionales y las diferencias ideológicas propias de la política interna.
Asimismo, Vodanovic remarcó que el respaldo del Estado de Chile sería clave en un proceso de esta magnitud, ya que las candidaturas a cargos internacionales de alto nivel requieren de gestiones diplomáticas y apoyos formales de los gobiernos. En ese contexto, la senadora insistió en que negar o debilitar ese respaldo sería una señal política que podría afectar las opciones de la exmandataria en la carrera por liderar la ONU.
Finalmente, la dirigenta socialista dejó en claro que una eventual falta de apoyo por parte del próximo gobierno de Kast podría generar consecuencias políticas que involucren a amplios sectores de la sociedad, excediendo lo que representó en su momento la coalición de la Nueva Mayoría. A su juicio, la discusión sobre el respaldo a Bachelet debería situarse por encima de las diferencias partidistas, considerando el impacto que una eventual elección tendría para la proyección internacional del país.
La advertencia se produce en un escenario de incertidumbre respecto del respaldo oficial que el futuro Ejecutivo entregará a la ex alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. Actualmente, su eventual candidatura cuenta con el impulso del gobierno del presidente Gabriel Boric, cuya administración ha destacado en diversas ocasiones el prestigio internacional de la exmandataria y la relevancia que tendría para Chile contar con una figura nacional encabezando el principal organismo multilateral del mundo.
