Álvaro Ballero ROMPE el SILENCIO tras las CRÍTICAS: “NO SOY EL OGRO QUE TODAS PINTAN”
Álvaro Ballero decidió responder públicamente a las críticas que ha recibido luego de su participación en el reality Volverías con tu ex? 2. A través de su cuenta de Instagram, el comunicador compartió un extenso mensaje acompañado de tres fotografías, donde aseguró que ha sido objeto de una imagen distorsionada por parte del público.
En su publicación, Ballero señaló que ha sido calificado con términos como “loco”, “energúmeno”, “narcisista” y “celópata”, afirmando que se ha exagerado su personalidad. “Han caricaturizado todo, hasta el límite, pero no soy el ogro que todas pintan”, escribió, agregando que muchas de esas percepciones reflejan las propias historias e inseguridades de quienes lo critican.
El exchico reality también se refirió a su relación con su exesposa, Ludmila Ksenofontova, destacando que los 17 años que compartieron estuvieron marcados tanto por momentos difíciles como felices. Según explicó, el balance de ese matrimonio fue positivo, especialmente por la crianza de sus cuatro hijos, a quienes describió como “felices y fuertes”.
Además, reconoció que está trabajando en mejorar aspectos personales y reveló que recientemente incorporó una terapeuta a su proceso. “Hoy sumé una terapeuta mujer que me ayuda mucho a tener el prisma desde esa mirada”, comentó, adelantando que asume errores y que más adelante realizará un mea culpa.
Respecto a su salud, Ballero explicó que continúa sometiéndose a evaluaciones médicas relacionadas con un posible diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA). Indicó que un primer especialista descartó esa posibilidad y que una nueva evaluación estaría apuntando en la misma dirección, aunque confirmó que sí presenta déficit atencional.
Finalmente, aseguró que su intención al ingresar al reality era intentar recuperar a su familia. “Yo solo fui a buscar el amor y volver a retomar el proyecto más importante en mi vida, que es la familia”, expresó. Asimismo, concluyó afirmando que no busca justificarse ni victimizarse, sino aprender de sus errores, reinventarse y convertirse en una mejor versión de sí mismo para sus hijos, su exesposa y su entorno.

