Chile se PREPARA para el avance de EL NIÑO: prevén más LLUVIAS y posibles HELADAS TARDÍAS
La llegada del invierno en Chile coincide con una importante alerta meteorológica. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) confirmó que el fenómeno de El Niño ya se encuentra oficialmente presente, marcando el inicio de un evento climático que podría influir significativamente en las condiciones meteorológicas del país durante los próximos meses.
Según informó el organismo estadounidense, el fenómeno continuará fortaleciéndose durante el invierno del hemisferio norte 2026-2027, lo que ha despertado la atención de especialistas debido a los posibles efectos que podría generar en distintas regiones del territorio nacional.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, situación que suele provocar alteraciones en los patrones climáticos habituales, especialmente en materia de precipitaciones y temperaturas.
Respecto a su evolución, el periodista especializado en meteorología de Mega, Alejandro Sepúlveda, explicó que la principal preocupación no es solo su llegada, sino el momento en que alcanzará su máxima intensidad o “peak”.
De acuerdo con las proyecciones actuales, el punto más alto del fenómeno se registraría durante la primavera de 2026, entre agosto y octubre, período en el que podrían observarse los efectos más notorios asociados a este evento climático.
En ese escenario, Sepúlveda advirtió que Chile podría experimentar una primavera más lluviosa de lo habitual, aumentando las probabilidades de precipitaciones en diversas zonas del país durante una época que tradicionalmente presenta condiciones más estables.
El especialista también señaló que la fase de mayor intensidad de El Niño coincidiría con etapas clave para la agricultura, como la siembra y la floración de cultivos, lo que podría generar impactos tanto positivos como negativos para el sector.
Asimismo, alertó sobre otro fenómeno asociado al paso de sistemas frontales. “Podríamos tener después de la lluvia heladas tardías”, afirmó el experto, advirtiendo sobre un riesgo adicional para las actividades agrícolas y la producción de alimentos.
Mientras continúan los monitoreos internacionales, las autoridades y especialistas mantienen la atención puesta en la evolución del fenómeno, cuyos efectos podrían sentirse con mayor fuerza durante los próximos meses en distintas zonas de Chile.

