DESCONECTADO: Delegado Eduardo Pacheco ASEGURA que el Biobío está MEJOR de como lo RECIBIERON
Críticas marcan el balance final del delegado presidencial Eduardo Pacheco en el Biobío
En su último día como delegado presidencial del Biobío, Eduardo Pacheco defendió la gestión del gobierno de Gabriel Boric, asegurando que la región experimentó avances significativos en áreas como vivienda, infraestructura, transportes y seguridad durante los últimos cuatro años. Sin embargo, sus declaraciones generaron cuestionamientos y críticas desde diversos sectores que apuntan a promesas incumplidas y proyectos que quedaron inconclusos.
Durante su despedida ante su gabinete, la autoridad destacó obras como el Puente Industrial y aseguró que hubo mejoras en materia de seguridad, mencionando una disminución de los hechos de violencia en la Provincia de Arauco. Además, sostuvo que “la región del Bío Bío es mejor que como la recibimos hace cuatro años”, afirmación que no pasó desapercibida considerando los problemas que, según críticos, siguen afectando a la zona.
Uno de los puntos que más llamó la atención fue la palabra “volveremos”, utilizada por Pacheco en su discurso final, reflejando la intención del oficialismo de regresar al poder tras pasar a la oposición. Posteriormente, explicó que la frase buscaba hacer un paralelo con el concepto “seguimos” utilizado por el presidente Boric durante su administración, confirmando además que varios integrantes de su equipo continuarán en la política desde la vereda opositora.
No obstante, el optimismo expresado por el delegado contrasta con una serie de compromisos y obras emblemáticas que no lograron concretarse durante el periodo, lo que ha alimentado las críticas al gobierno saliente. Entre ellas se mencionan proyectos largamente esperados como el Eje Colón y el Puente Chacabuco, iniciativas clave para la conectividad del Gran Concepción que continúan sin finalizar.
A esto se suma la persistente crisis de seguridad en la Macrozona Sur, donde el estado de excepción se mantuvo durante los cuatro años de la administración sin lograr una solución definitiva al conflicto. También se cuestiona el impacto económico que provocó el cierre de Huachipato, golpe que afectó directamente al comercio y al empleo en la región.
En materia de salud, otro de los puntos más criticados es el escaso avance en la construcción de hospitales en Lota, Coronel y Nacimiento, proyectos considerados prioritarios por las comunidades locales y que, tras cuatro años de gestión, aún no muestran avances significativos.
Mientras tanto, el cambio de mando a nivel regional se realizará de forma discreta. No habrá ceremonia oficial ni actos protocolares, y todo se limitará a una reunión privada entre el delegado saliente, Eduardo Pacheco, y su sucesor, Julio Anativia, donde se realizará la entrega de documentación relacionada con los proyectos en curso.
De esta manera, el cierre de la administración en el Biobío queda marcado por un balance optimista desde el gobierno saliente, pero rodeado de críticas por promesas que, según detractores, quedaron lejos de cumplirse.

