DETIENEN a NARCO ARGENTINO que vendía ARMAS DE ALTO PODER a criminales
Una investigación por secuestro permitió a la PDI desbaratar una operación de tráfico de armas en la Región Metropolitana, luego de detener a un ciudadano argentino de 59 años que comercializaba armamento a delincuentes en Santiago.
El procedimiento se concretó el pasado lunes 11 de mayo en una vivienda de Estación Central, donde detectives sorprendieron al imputado justo cuando se disponía a vender armas de fuego a un ciudadano chileno por un monto cercano a los 8 mil dólares. El dinero utilizado para la transacción fue incautado y el comprador también terminó detenido.
De acuerdo con antecedentes de la investigación, el detenido sería conocido como “Soria”, un narcotraficante argentino con un amplio prontuario en su país. El sujeto ya había sido condenado a 10 años de cárcel en Argentina por delitos vinculados al transporte y financiamiento de estupefacientes, además del uso de documentación falsa.
Asimismo, las autoridades recordaron que en 2013 fue arrestado por participar en el traslado de cerca de 800 kilos de marihuana en la localidad de Monte Cristo, en Argentina. El imputado además mantenía interés investigativo por parte de Interpol, aunque aún se debe establecer si la alerta internacional seguía vigente al momento de su captura.
Pese a sus antecedentes, el ciudadano argentino ingresaba y salía de Chile de manera regular. Según detalló la policía, el hombre mantenía situación migratoria legal, ya que había entrado al país como turista, aunque ahora se investiga con qué frecuencia cruzaba la frontera y cuál era su red de contactos en territorio nacional.
El subprefecto Hassel Barrientos, jefe de la BIPE Antisecuestros Metropolitana de la Policía de Investigaciones de Chile, explicó que el detenido “es una persona de interés” para las autoridades argentinas y que está relacionado con otras investigaciones en ese país. La PDI actualmente coordina intercambio de información con organismos argentinos para establecer la procedencia del armamento y la red de distribución.
Las diligencias apuntan a determinar cómo ingresaban las armas a Chile. Una de las hipótesis es que eran ocultadas en vehículos de carga o automóviles particulares que cruzaban la frontera, para posteriormente ser almacenadas y distribuidas en distintas ciudades del país.
Durante el operativo se incautaron cinco armas de fuego de alto poder, todas calibre 9 milímetros, entre ellas pistolas de marcas Bersa, Glock, Taurus y Canik, además de cargadores y accesorios para modificar la cadencia de disparo.
Tanto el narco argentino como el comprador chileno serán formalizados este miércoles por los delitos de tráfico de armas, tenencia ilegal de armas prohibidas y tenencia ilegal de armas de fuego.


