«Ellos se quedarían CON TODO»: Los relatos que involucran a 3 HERMANOS que PAGARON para asesinar a su PADRE en CONCEPCIÓN

Fiscalía acusa a tres hermanos de contratar a sicario para matar a su padre en Concepción: juicio se prepara para octubre.
La Fiscalía acusa a tres hermanos de haberse concertado para contratar a un sicario y asesinar a su propio padre, en una investigación que se originó luego de que el hombre recibiera un disparo en la cabeza mientras se encontraba en las afueras de su lugar de trabajo, en Concepción.
El caso involucra a Luciano, Maximiliano y Mauricio Guzmán Cuevas, quienes fueron investigados por el Ministerio Público luego de que Brayan Andrés Monsalve Giraldo, sindicado como el autor material del ataque, confesara que había sido contratado por los tres hermanos para cometer el crimen.
El 8 de octubre de 2024, Luciano Guzmán Cuevas declaró en calidad de imputado ante el fiscal Matías Arellano Troncoso. En ese momento, negó conocer a Brayan Monsalve y rechazó cualquier participación en un supuesto plan para asesinar a su padre.
De acuerdo con antecedentes revelados por Bío Bío Investiga, Brayan habría sido contactado para realizar “un trabajito bueno” a cambio de un pago total de $3 millones. Sin embargo, el ataque no terminó con la muerte de la víctima, quien sobrevivió al disparo y quedó con graves secuelas neurológicas.
Según la investigación, el pago al supuesto sicario no se habría concretado completamente debido a que el hombre sobrevivió al ataque. Tras ser detenido, Brayan habría entregado antecedentes a la policía sobre la planificación del crimen y la participación que atribuyó a los tres hermanos.
“Todo me lo enseñó él”
Durante su declaración, Luciano sostuvo que siempre mantuvo una buena relación con su padre, asegurando que este fue una figura fundamental en su vida y que incluso lo ayudó a desarrollar su actividad laboral.
Relató que trabajó en una panadería ubicada en la misma galería donde su familia tenía negocios, en el sector de Los Carrera con Rengo. Según su testimonio, fue su padre quien le enseñó el oficio, la administración del negocio y el manejo de sus recursos.
“Mi papá me enseñó a hacer pan durante siete meses”, declaró, agregando que posteriormente quedó a cargo de la panadería y que su padre le enseñó aspectos relacionados con el IVA y la administración del negocio.
Luciano también afirmó que su padre lo premió por su responsabilidad con un viaje a México, además de ayudarlo cuando decidió independizarse junto a su pareja.
Según su relato, el hombre incluso arrendó a su nombre un departamento para él y le entregó una tarjeta de crédito para que pudiera amoblarlo. “Todo me lo fue enseñando él”, sostuvo durante la declaración.
La relación de los hermanos con su padre
Mauricio Guzmán Cuevas, el mayor de los tres hermanos, también declaró ese 8 de octubre. Al igual que Luciano, aseguró que la relación con su padre siempre había sido buena.
Relató que vivió con él desde los 12 años, que practicó fútbol gracias a su apoyo y que ambos trabajaron juntos hasta que terminó sus estudios.
Mauricio aseguró que su padre le entregaba tarjetas para comprar ropa, salir a comer y cubrir sus necesidades, además de regalarle un curso de conducción cuando terminó el colegio.
Sin embargo, gran parte de su declaración estuvo relacionada con Viviana, la entonces pareja de su padre, a quien los hermanos consideraban su madrastra.
El conflicto familiar habría aumentado luego de que Viviana y el padre de los hermanos tuvieran un hijo, identificado como T. Los tres hermanos aseguraron tener una relación cercana con el menor y señalaron que se preocupaban de él cuando sus padres no podían hacerlo.
El quiebre familiar
Según los antecedentes de la investigación, el deterioro de las relaciones familiares se habría profundizado durante 2023 y 2024, principalmente por los conflictos entre Viviana, los hermanos y su madre Sara.
Uno de los episodios más graves ocurrió el 18 de junio de 2024, cuando Viviana y Sara protagonizaron una pelea que terminó con ambas involucradas en una denuncia policial.
El padre de los hermanos declaró como testigo y aseguró que durante el enfrentamiento habría escuchado amenazas de muerte dirigidas hacia él y su pareja.
De acuerdo con la carpeta investigativa, Viviana ya había presentado una denuncia por amenazas contra Sara en octubre de 2023.
El conflicto también se habría relacionado con el hijo menor de Viviana y el padre de los hermanos. Los jóvenes aseguraron que se preocupaban por el niño, mientras que Viviana habría cuestionado la conducta de los tres hermanos.
Finalmente, Viviana regresó a Cuba junto al menor luego de que el padre autorizara el viaje, situación que habría generado un nuevo conflicto entre los hermanos y su progenitor.
El día del disparo
El 19 de julio de 2024, aproximadamente un mes después de la pelea familiar, el padre de los tres hermanos recibió un disparo en la cabeza mientras se encontraba cerca de su lugar de trabajo.
Mauricio relató que se encontraba en un after cuando recibió el aviso de que algo le había ocurrido a su padre. Corrió hasta el lugar y encontró al hombre tendido, para posteriormente acompañarlo hasta el Hospital de Concepción.
Según su declaración, mientras era ingresado al recinto asistencial, su padre alcanzó a entregarle documentos, una billetera y las llaves de su vehículo.
Luciano y Maximiliano, en tanto, aseguraron que se enteraron del hecho a través de familiares y que inicialmente pensaron que su padre había sufrido un golpe en la cabeza.
Sin embargo, posteriormente supieron que había recibido un disparo que había quedado alojado en su cráneo.
La disputa por los bienes
Tras el ataque, los tres hermanos se dirigieron hasta la vivienda de su abuela. Según el testimonio de la mujer, los jóvenes le exigieron las llaves de la camioneta y del departamento de su hijo.
La abuela relató a los investigadores que durante ese episodio recibió graves amenazas por parte de sus nietos.
Según su declaración, fue en ese momento cuando comenzó a sospechar que los tres hermanos podían estar detrás del ataque contra su hijo.
Los jóvenes, por su parte, sostuvieron que su padre les había pedido que se hicieran cargo de sus bienes antes de ingresar a pabellón.
Dinero, tarjetas y compras
Otro de los elementos incorporados a la investigación corresponde al uso de las tarjetas bancarias del padre después del ataque. Luciano reconoció haber utilizado dinero y tarjetas pertenecientes a su progenitor mientras este permanecía hospitalizado.
El joven declaró que había gastado más de un millón de pesos entre ropa, comida y otros gastos, además de señalar que pretendía utilizar dinero para realizar un curso de barbería.
También reconoció que utilizó una tarjeta de su padre para realizar compras en Mallplaza Trébol por aproximadamente $390 mil, principalmente en ropa y zapatillas.
Mauricio, en tanto, habría entregado $300 mil a Maximiliano y posteriormente habría bloqueado una de las tarjetas bancarias de su padre.
La declaración del supuesto sicario
La principal línea investigativa apunta a la declaración de Brayan Andrés Monsalve Giraldo, quien aseguró haber sido contratado por los tres hermanos para asesinar a su padre.
Según el testimonio de la entonces pareja de Brayan, Luciano habría sido quien inicialmente tomó contacto con él para ofrecerle el supuesto “trabajo”.
La mujer aseguró que Brayan recibió $400 mil en efectivo y un arma de fuego, además de información sobre la víctima, su lugar de trabajo y los horarios en que llegaba al recinto.
De acuerdo con la declaración, los hermanos también le habrían entregado una fotografía de su padre y posteriormente se habrían comunicado con él mediante Telegram.
La investigación sostiene que el acuerdo contemplaba un pago total de $3 millones, aunque tras el ataque frustrado los hermanos se habrían negado a entregar el monto restante.
La pareja de Brayan también declaró que, según lo que él le contó, los hermanos buscaban quedarse a cargo de los bienes de su padre tras su muerte.
Fiscalía pide 15 años de cárcel
Los tres hermanos negaron conocer a Brayan y rechazaron haber participado en un plan para asesinar a su padre. Sin embargo, el Ministerio Público sostiene que existen antecedentes que acreditarían una coordinación previa entre ellos y el supuesto sicario.
La Fiscalía cerró la investigación y acusa a los hermanos por violencia intrafamiliar, parricidio y homicidio frustrado, además de otros hechos relacionados con los conflictos familiares.
Entre los principales antecedentes figuran los pagos acreditados durante la investigación, que alcanzarían aproximadamente $391 mil, además de declaraciones de testigos y antecedentes bancarios.
Por el delito de parricidio, el Ministerio Público está solicitando una pena de 15 años de presidio, mientras que para Brayan Monsalve también se solicita una pena de 15 años por el homicidio calificado frustrado.
Actualmente, el padre de los hermanos permanece con secuelas neurológicas permanentes producto del disparo, ha sido sometido a cinco intervenciones quirúrgicas y reside en una casa de reposo.
La audiencia de preparación de juicio oral quedó fijada para el próximo 21 de octubre, instancia en la que se continuará avanzando hacia el eventual juicio que deberá determinar las responsabilidades penales de los acusados.
Fuente: amigospenquistas.cl